Aprendí por ejemplo que los besos de ciertas bocas saben mejor, que cuando callabas y permanecías ausente había algo en ti que te preocupaba, que cuando caminabas con esas maneras tan solo pretendías hacerte el chulo y parecer fuerte aunque realmente no siempre lo fueras, que cuando te enfadabas, cuando estabas frío y borde tan solo era porque estabas celoso y odiabas la idea de que pudiera haber otro en mi vida que no fueras tu, que cuando me mirabas con esos ojos brillantes y esa bonita sonrisa tan solo querías que te abrazara fuerte y te recordara lo mucho que te quería y que cuando subimos a lo más alto no teníamos pensado que algún día nos encontraríamos tan abajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario